Las lágrimas del vino (también llamadas «piernas») son las gotas que resbalan por la pared de la copa después de girarla. Indican principalmente el contenido de alcohol y, en menor medida, de azúcar y glicerina: cuantas más y más lentas, más graduación o dulzor suele tener el vino. Lo que no indican es la calidad: un vino con muchas lágrimas no es mejor que uno con pocas.
Por qué se forman: la explicación sencilla
Al girar la copa, se forma una fina película de vino en el cristal. El alcohol se evapora más rápido que el agua, así que en esa película la proporción de agua aumenta y, con ella, su tensión superficial. La película «tira» del líquido hacia arriba hasta que el peso gana y el vino cae en forma de gotas. Este fenómeno se conoce como efecto Marangoni.
Qué te dicen las lágrimas
- Muchas lágrimas, finas y lentas: probablemente más alcohol (14% o más) o un vino con azúcar residual.
- Pocas lágrimas y rápidas: probablemente un vino más ligero, de menor graduación.
- Lágrimas que tiñen el cristal: vino con mucho color (capa alta), habitual en tintos jóvenes y concentrados.
Qué NO te dicen las lágrimas
- La calidad: es el mito más extendido. Un vino mediocre con mucho alcohol tendrá lágrimas espectaculares.
- La edad del vino: para eso fíjate en el color. Lo explicamos en cómo saber la edad del vino por su color.
- Si te va a gustar: eso solo lo sabrás oliendo y probando.
Factores que alteran las lágrimas (y te pueden engañar)
- La copa: restos de detergente o un paño con suavizante pueden impedir que se formen.
- La temperatura: un vino más caliente evapora antes el alcohol y forma más lágrimas.
- Cómo gires la copa: más giro, más película, más lágrimas.
- La humedad del ambiente.
Las lágrimas son solo un detalle de la fase visual
En «El Arte de Catar Vinos» aprendes a leer toda la fase visual (color, ribete, limpidez, brillo) y a conectarla con lo que encontrarás en nariz y boca.
Entonces, ¿para qué sirve mirarlas en una cata?
Como pista. Si ves lágrimas densas y lentas, espera un vino con cuerpo y calidez en boca. Luego compruébalo al probarlo: si el alcohol está bien integrado, no molestará; si no lo está, notarás una sensación caliente en la garganta. Esa comprobación, y no las lágrimas en sí, es lo que te dice algo sobre el equilibrio del vino.
Las lágrimas forman parte de la fase visual, la primera de las tres fases de la cata. Tienes el proceso completo en cómo catar un vino paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Los vinos sin alcohol tienen lágrimas?
Prácticamente no, porque el efecto depende de la evaporación del alcohol. Si tienen algo de azúcar, pueden dejar una película más densa, pero sin el típico «llanto».
¿»Piernas», «lágrimas» y «arcos» son lo mismo?
Sí. Son nombres distintos del mismo fenómeno. Para el resto de términos, consulta nuestro glosario de cata.
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